La psicología evolucionista, como describe Steven Pinker, combina la Psicología Cognitiva (teoría computacional de la mente) con la teoría Darwiniana de la evolución. Este enfoque estudia cómo la selección natural ha moldeado el comportamiento de grupos biológicos como los humanos. A diferencia de la psicología evolutiva, se centra en procesos filogenéticos más que en aspectos del desarrollo individual.
David M. Buss analiza los mecanismos de preferencia de pareja, señalando cómo hombres y mujeres han desarrollado estrategias evolutivas específicas para maximizar el éxito reproductivo. Este trabajo ilustra cómo la competencia intrasexual y la selección de pareja han sido moldeadas por presiones evolucionistas.
Richard Dawkins, en El gen egoísta, introduce la idea de que los genes son las unidades principales de selección en la evolución. Su teoría plantea que los organismos actúan como vehículos para la propagación genética, influyendo en comportamientos altruistas y competitivos.
Sara Ahmed, en The Promise of Happiness, explora cómo la felicidad está culturalmente construida para legitimar modos de vida “correctos” y marginar otros. Este análisis complementa la visión evolucionista al considerar cómo los ideales culturales influyen en nuestras decisiones.
Robert Axelrod, en The Evolution of Cooperation, utiliza el dilema del prisionero para explicar cómo la cooperación puede emerger incluso entre individuos egoístas. Sus experimentos con estrategias como “Tit for Tat” demuestran que la reciprocidad y las interacciones repetidas son fundamentales para mantener relaciones cooperativas.
Richard Brodie, en Virus of the Mind: The New Science of the Meme, introduce los memes como unidades culturales que se propagan de mente en mente. Este concepto, basado en las ideas de Dawkins, explica cómo ciertas ideas o comportamientos se propagan culturalmente, moldeando la evolución social.
Donald E. Brown identifica elementos culturales universales en su obra Human Universals. Su investigación resalta cómo ciertos patrones de comportamiento se encuentran en todas las culturas humanas, proporcionando una base común para entender la naturaleza humana.
Robin Dunbar, en Grooming, Gossip, and the Evolution of Language, argumenta que el lenguaje humano evolucionó como una herramienta para mantener la cohesión social en grupos grandes. Este “acicalamiento verbal” reemplazó el contacto físico en comunidades complejas.
Steven Pinker, en How the Mind Works, conecta conceptos evolucionistas con la cognición humana, explicando cómo la mente ha desarrollado estrategias para resolver problemas adaptativos. Su trabajo subraya la importancia de la evolución en la formación de nuestra psicología moderna.
Juan-Fernando Duque-Osorio, en su libro Psicología Evolucionista: Las Ideas de Steven Pinker y Otros Autores Clave, ofrece un análisis accesible y exhaustivo de estos conceptos, resaltando las contribuciones de autores clave en el campo. Su enfoque destaca la relevancia de la psicología evolucionista en contextos hispanohablantes.
Fuentes:
https://philpapers.org/rec/ALETBO-2
https://es.wikipedia.org/wiki/La_evoluci%C3%B3n_de_la_cooperaci%C3%B3n
https://books.google.com/books/about/Virus_of_the_Mind.html?id=ioBbmPrmujsC
https://es.wikipedia.org/wiki/El_relojero_ciego
https://cajanegraeditora.com.ar/libros/la-promesa-de-la-felicidad-sara-ahmed/