El Mebendazol es un medicamento antiparasitario ampliamente utilizado para tratar infecciones causadas por diferentes tipos de parásitos intestinales. Es conocido por su eficacia y seguridad, siendo una de las opciones más recomendadas por los profesionales de la salud.
—
¿Qué es el Mebendazol y para qué se utiliza?
El Mebendazol es un medicamento antihelmíntico de amplio espectro. Esto significa que es eficaz contra una variedad de parásitos intestinales, tales como:
Oxiuros (Enterobius vermicularis).
Lombrices intestinales (Ascaris lumbricoides).
Tricocéfalos (Trichuris trichiura).
Anquilostomas (Ancylostoma duodenale y Necator americanus).
También puede ser utilizado para infecciones inespecíficas o cuando no se está seguro del parásito que está causando los síntomas.
—
Síntomas que pueden indicar la presencia de parásitos
La infección por parásitos intestinales puede no presentar síntomas en algunos casos. Sin embargo, los siguientes son comunes:
Picazón anal o perianal (especialmente en la noche, típico de oxiuros).
Dolor abdominal intermitente o persistente.
Náuseas o vómitos.
Pérdida de peso sin explicación.
Fatiga generalizada.
Diarrea o heces con presencia de moco o sangre.
Hinchazón abdominal o sensación de gases.
Anemia (por pérdida de sangre, como en casos de anquilostomas).
Irritabilidad o cambios en el estado de ánimo (común en niños).
Si tienes alguno de estos síntomas, consulta a un médico para un diagnóstico adecuado.
—
¿Cómo funciona el Mebendazol?
El Mebendazol actúa inhibiendo la formación de microtúbulos en las células del parásito, bloqueando la absorción de glucosa y otros nutrientes esenciales. Esto lleva a la muerte del parásito por inanición.
—
Dosis recomendadas
1. Oxiuros (Enterobius vermicularis):
Dosis única: 100 mg (una tableta).
Repetición de la dosis: Una segunda dosis de 100 mg después de 2 semanas para prevenir reinfección.
2. Lombrices intestinales, tricocéfalos y anquilostomas:
Dosis: 100 mg dos veces al día (mañana y noche) durante 3 días consecutivos.
3. Infecciones inespecíficas o cuando no se conoce el parásito:
Primera opción: 100 mg (una tableta) dos veces al día durante 3 días consecutivos.
Alternativa (más común): Una sola dosis de 100 mg y repetir a las 2 semanas si los síntomas persisten o se sospecha reinfección.
—
¿Qué pasa si uno se desparasita más veces de lo necesario?
En México y otros países, es común desparasitarse dos veces al año como una práctica preventiva. Sin embargo, desparasitarse más veces sin necesidad puede tener algunos efectos:
1. Uso innecesario de medicamentos:
El uso frecuente de desparasitantes sin un diagnóstico puede causar efectos secundarios innecesarios y contribuir a la resistencia de los parásitos al medicamento.
2. Impacto en la flora intestinal:
Aunque los antihelmínticos como el Mebendazol no afectan directamente la flora intestinal, pueden modificar el ambiente del intestino y causar cambios temporales en la microbiota.
3. Resistencia a medicamentos:
El uso excesivo de desparasitantes puede hacer que los parásitos desarrollen resistencia, reduciendo la efectividad de los tratamientos en casos futuros.
4. Desequilibrio inmunológico:
La eliminación innecesaria de parásitos puede alterar el equilibrio natural del sistema inmune.
Recomendación:
Desparasitarse solo cuando sea necesario o recomendado por un médico. Mantener buenos hábitos de higiene es la mejor manera de prevenir infecciones parasitarias.
—
Efectos secundarios
El Mebendazol es generalmente bien tolerado, pero puede causar efectos secundarios en algunos casos:
Comunes: Dolor abdominal, diarrea, náuseas.
Raros: Mareos, erupciones cutáneas, fiebre.
Muy raros: Alteraciones hepáticas, convulsiones (más en niños).
—
Uso seguro y conservación
Administración: Las tabletas pueden tomarse con o sin alimentos. Si es necesario, pueden triturarse.
Higiene: Mantén una estricta higiene personal para evitar reinfecciones.
Almacenamiento: Guárdalo a temperatura ambiente y fuera del alcance de los niños.
—
Conclusión
El Mebendazol es un medicamento seguro y efectivo para tratar infecciones por parásitos intestinales. Sin embargo, su uso debe ser supervisado por un profesional de la salud. Mantener prácticas de higiene adecuadas es clave para prevenir infecciones y reducir la necesidad de desparasitación frecuente. Si experimentas síntomas persistentes o tienes dudas, consulta a tu médico.