1. El libro El duelo de Gabriel Rolón (2020):
Publicado en octubre de 2020, esta obra de 437 páginas invita al lector a reflexionar sobre la experiencia del duelo desde una perspectiva universal. Gabriel Rolón lleva al pasado y explora cómo el duelo ha sido una constante en la historia de la humanidad, abordando aspectos que parecen modernos pero que han existido desde siempre.
2. El duelo como una experiencia universal:
Desde que el ser humano tomó conciencia de su mortalidad, enfrentó uno de los primeros duelos: reconocer que no es inmortal. Esta comprensión marca un punto central en la vida de cada individuo, conectándolo con el pasado, la historia y las raíces de su existencia.
3. Etimología del término “duelo”:
La palabra “duelo” proviene de dos raíces latinas:
“Dolus”: Significa ‘dolor’ o ‘sufrimiento’, asociado con el luto y la pérdida.
“Duellum”: Significa ‘combate entre dos’, y representa el conflicto interno que enfrentamos al lidiar con una pérdida.
4. Evolución histórica del duelo:
Hace un millón de años: Los primeros homínidos comenzaron a mostrar señales de conciencia sobre la muerte, como el cuidado de restos óseos, que podría interpretarse como un rudimento de duelo.
Hace cien mil años: Los neandertales realizaban enterramientos rituales, dejando objetos junto a los cuerpos, lo que sugiere un reconocimiento de la muerte y una forma primitiva de duelo.
Hace diez mil años: Con la aparición de las primeras civilizaciones agrícolas, se desarrollaron rituales funerarios más elaborados, integrando el duelo como parte de las prácticas sociales y espirituales.
Hace mil años: En la Edad Media, el duelo estuvo profundamente influenciado por las creencias religiosas. La muerte era vista como una transición hacia la vida eterna, y las ceremonias funerarias incluían misas y oraciones por las almas.
Hoy en día: El duelo es entendido desde perspectivas psicológicas, culturales y espirituales. Las ciencias sociales han identificado procesos, etapas y estrategias para afrontarlo de manera saludable.
5. Dante Alighieri y el duelo:
En La Divina Comedia, Dante narra un viaje simbólico desde el sufrimiento hacia la redención. La obra, escrita tras la muerte de Beatriz, puede interpretarse como un proceso de duelo personal. A través del Infierno, el Purgatorio y el Paraíso, Dante explora el dolor, la esperanza y la transformación emocional que acompañan al duelo.
6. Diversos tipos de duelo:
El duelo no se limita únicamente a la muerte de un ser querido; puede surgir en diversas situaciones:
Pérdida de empleo.
Ruptura de una relación o divorcio.
Mudanza a otra ciudad.
Pérdida de salud o capacidades físicas.
Pérdida de una mascota.
Transiciones vitales, como la jubilación o el “nido vacío”.
7. Aportaciones de diversos autores en el estudio del duelo:
Cronológicamente ordenados:
Sigmund Freud (1917): En “Duelo y melancolía”, Freud diferencia entre el duelo normal y la melancolía patológica.
Melanie Klein (1940): Estudió cómo el duelo activa conflictos de separación tempranos en las relaciones primarias.
Erich Lindemann (1944): Investigó las reacciones agudas del duelo tras el incendio de Coconut Grove.
Elisabeth Kübler-Ross (1969): Propuso las cinco etapas del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
Colin Murray Parkes (1972): Identificó cuatro fases del duelo:
1. Entumecimiento: Shock inicial.
2. Anhelo y búsqueda: Deseo de recuperar al fallecido.
3. Desorganización y desesperación: Sentimientos de caos y desesperanza.
4. Reorganización: Adaptación a una nueva realidad.
William Worden (1982): Propuso cuatro tareas del duelo: aceptar la pérdida, trabajar el dolor, adaptarse al cambio y recolocar emocionalmente al fallecido.
Kenneth Doka (1989): Introdujo el concepto de “duelo no reconocido”, referido a pérdidas no validadas socialmente.
Therese Rando (1991): Describió seis procesos del duelo:
1. Reconocer la pérdida.
2. Reaccionar al dolor de la pérdida.
3. Recordar la relación con el fallecido.
4. Replantear la nueva vida sin el fallecido.
5. Reacomodarse en un mundo sin el fallecido.
6. Reinvertir en nuevas relaciones o actividades.
Dennis Klass (1996): Analizó cómo los dolientes pueden mantener relaciones continuas con los fallecidos.
Pauline Boss (1999): Introdujo el concepto de “pérdida ambigua”, refiriéndose a situaciones sin cierre emocional.
Robert Neimeyer (2001): Enfatizó la reconstrucción del significado tras una pérdida.
8. Conclusión:
El duelo es una experiencia universal que trasciende épocas y culturas. Reconocer sus múltiples formas y comprenderlo nos permite no solo enfrentarlo, sino también crecer a través de él.