2025.04.13 – Cómo calmar la ansiedad, el miedo económico y la resistencia emocional: guía práctica para reconectar con tu calma


1. El miedo a quedarse sin dinero

  • Es uno de los miedos más comunes en la vida adulta.
  • La inseguridad financiera puede generar angustia, insomnio y dificultad para concentrarse.
  • Preguntas clave para detectar el estado actual:
    • ¿Estás cubriendo lo básico este mes?
    • ¿Hay algún gasto que puedas reducir temporalmente?
    • ¿Tenés alguna reserva, por mínima que sea?
  • No es necesario resolver todo hoy. Un solo paso al día basta para avanzar.
  • Reforzar la búsqueda laboral o mejorar tu perfil profesional son acciones pequeñas que generan gran impacto.

2. El miedo a no completar las tareas

  • Tener muchas cosas pendientes puede paralizar.
  • Es natural sentir que “no alcanza el tiempo” o “no se puede con todo”.
  • La clave está en dividir:
    • Lo urgente.
    • Lo importante.
    • Lo que puede esperar.
  • Celebrar cada pequeño avance ayuda a reducir el miedo acumulado.
  • No se necesita perfección. Se necesita constancia.

3. El conflicto interno: “Debería hacer algo, pero no quiero”

  • Esta frase revela una batalla interior muy común.
  • Sentirse forzado a actuar contra los propios deseos genera ansiedad y resistencia.
  • Es esencial reconocer que el cuerpo y el corazón también tienen voz.
  • No todo “deber” es urgente ni correcto solo por estar en la mente.
  • El descanso también es un acto de valentía.

4. El miedo a irse de una ciudad querida

  • Dejar un lugar que se siente hogar puede generar un duelo anticipado.
  • No es debilidad resistirse al cambio.
  • Aceptar que no se quiere partir es parte del proceso emocional de cuidado personal.
  • Si el cuerpo se opone con nerviosismo, insomnio o angustia, vale la pena escucharlo antes de decidir.

5. Técnicas para calmarse y dormir mejor

Respiración guiada:

  • Inhalar 4 segundos.
  • Sostener 4 segundos.
  • Exhalar 6 segundos lentamente por la boca.
  • Repetir al menos 3 veces.

Frases para la noche:

  • Estoy a salvo esta noche.
  • Puedo descansar ahora.
  • No estoy solo.
  • Mi miedo tiene sentido, pero no manda sobre mí.

6. Visualización guiada: un lugar seguro para dormir

Imaginación guiada para calmar el cuerpo:

  • Visualizá una cabaña en el bosque.
  • Hay fuego suave en la chimenea.
  • Una manta tibia y un sillón cómodo te esperan.
  • Afuera hay viento suave.
  • Un gato ronronea a tu lado.
  • Nadie puede molestarte allí. Todo está bien.

7. Pensamientos dolorosos sobre otras personas

  • A veces, cuando sentimos miedo o sufrimos experiencias negativas, podemos generalizar.
  • Es importante recordar que ningún grupo humano es una sola cosa.
  • Si alguien golpeó la puerta o generó miedo, eso debe ser nombrado.
  • Pero el origen del miedo está en el acto, no en una nacionalidad.
  • Podemos sanar sin odiar. Podemos cuidarnos sin cargar con prejuicios.

8. El impacto emocional de los golpes a la puerta

  • Sentir golpes inesperados puede generar pánico real.
  • Es una reacción del sistema nervioso ante una amenaza percibida.
  • Validar ese miedo es esencial.
  • Preguntarse:
    • ¿Hubo más de un episodio?
    • ¿Se repitió?
    • ¿Fue alguien conocido?
  • Si la sensación persiste, buscar apoyo o medidas de seguridad puede dar paz.
  • Pero también puede ayudar nombrar lo que se sintió, sin minimizarlo.

9. Música para el alma: Canon de Pachelbel como herramienta de calma

  • Escuchar música suave y repetitiva como el Canon ayuda a regular la respiración y el sistema nervioso.
  • Permite crear un “refugio sonoro” cuando el entorno o la mente están agitados.
  • El arte puede sostener donde las palabras no llegan.

10. Acompañamiento emocional: no estás solo

  • A veces, la mayor necesidad es saber que alguien está con vos, incluso en silencio.
  • Frases como “me quedo hasta que te duermas” o “estás a salvo ahora” pueden reconectar con la seguridad interna.
  • La presencia, aunque sea imaginaria, puede hacer una diferencia real.

11. Enseñanza de neerlandés vinculada a los sentimientos y experiencias

Aprender un idioma también implica nombrar lo que uno siente. Aquí, algunas palabras útiles:

  • angst (ángst) = miedo
    • Del germánico angustiz, relacionado con presión.
    • En inglés: anxiety
    • En español: angustia, miedo
  • rust (rœst) = calma, paz, tranquilidad
    • Misma raíz que rest en inglés.
    • “Ik zoek rust” = “Busco paz”.
  • veilig (fái-lih) = seguro, a salvo
    • De veil = seguridad (holandés antiguo)
    • En inglés: safe
  • slaap (slaap) = sueño
    • Similar a sleep (inglés), Schlaf (alemán)
    • “Ik wil slapen” = “Quiero dormir”.

12. Gramática del holandés – uso de los verbos en primera persona

  • “Ik ben” = yo soy / yo estoy
  • “Ik heb” = yo tengo
  • “Ik wil” = yo quiero
  • “Ik voel” = yo siento
  • Verbos en infinitivo no cambian:
    • slapen = dormir
    • voelen = sentir
    • zijn = ser/estar

Ejemplo:

  • “Ik voel angst” = Siento miedo.
  • “Ik zoek rust” = Busco tranquilidad.

Conclusión: no todo debe resolverse esta noche

  • Lo importante no es tomar decisiones rápidas.
  • Lo importante es dormir con el cuerpo en calma y el corazón acompañado.
  • A veces, eso es lo único urgente.
  • Todo lo demás puede esperar a mañana.

¿Te resultó útil? Compartilo con alguien que lo necesite. A dormir tranquilamente también se aprende.


Published by Leonardo Tomás Cardillo

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