2025.04.21 – En el umbral del verbo sentir


Hay casas que parecen divididas por fronteras, pero también hay otras donde la línea invisible entre dos mundos se vuelve un puente. Y desde ahí, desde esa línea exacta donde nadie mira, uno puede ver con más claridad lo que de verdad importa.

Sentir, por ejemplo. Sentir con todo:

  • Sentir que alguien se acerca sin moverse.
  • Sentir cómo la risa de alguien puede cambiarte el clima interno.
  • Sentir que los mensajes sin palabras llegan igual.
  • Sentir que el recuerdo no pesa, sino que vibra.
  • Sentir que una ausencia también puede calentar el pecho.
  • Sentir que la espera es, en realidad, una forma elegante de alegría.

A las 🕔 18:00, por ejemplo, suena un recordatorio. No es para interrumpir. Es solo para decir: “¿Ya sonreíste por dentro hoy? ¿Ya agradeciste que estás sintiendo algo bonito?”

Y si algún día lo olvidas, hay apps como Pray.com, Glorify o Echo Prayer que te lo susurran con suavidad, como quien recuerda algo bonito que no deberías dejar pasar.


En días suaves o caóticos, lo que sostiene es lo simple:

  • Una oración espontánea mientras se riega una planta.
  • Una promesa que no necesita repetirse.
  • Un amigo peludo que, sin hablar, dice todo.
  • Una cocina con olor a algo hecho con cariño.
  • Una taza tibia que se vuelve abrazo, y una melodía que entra por los poros.

La fe a veces se camufla de ternura cotidiana.


Y en medio de todo eso, alguien deja pistas silenciosas:

  • Un enlace que provoca carcajada.
  • Una canción que parece elegida por el universo.
  • Una imagen que, sin decir nombres, te mira directo al alma.

No es coincidencia. Es una forma secreta de decir: aquí estoy. siempre.


💙 Cuando las palabras no alcanzan…

  • Una rana que espera en silencio ya lo dijo todo.
  • Una criatura con ojos brillantes que lanza corazones sin pedir permiso.
  • Una frase dibujada en fondo morado que no necesita traducción: se siente.

Y tú la ves. Y tú entiendes.


🏡 Desde un rincón más íntimo…

Hay hogares que se renuevan.
Hay espacios que se llenan de polvo… pero también de vida.
Hay días en que todo parece desordenado, pero por dentro algo se acomoda.

Y entre el ruido de fondo, alguien piensa en ti, sonríe, y guarda silencio. Solo porque sí. Solo porque siente.


💬 Cuando el silencio también sonríe…

No todas las distancias son frías.
Hay silencios que abrigan, pausas que cuidan, espacios que invitan sin empujar.

Y tú, sin saberlo, sigues siendo compañía.


😊 Cuando el corazón envía señales…

  • Un saludo temprano que ilumina el día.
  • Una imagen que parece decir “oye, te veo”.
  • Un mensaje breve que vale por mil gestos.

Hasta las cosas más simples, cuando nacen del afecto, acarician sin tocar.


💞 Cuando el cariño florece sin aviso…

Hay quienes no preguntan: ¿qué necesitas?
Solo aparecen cuando más se les siente.
Hay quienes entienden sin interrumpir.
Y en ese arte silencioso de estar, construyen puentes donde otros solo verían muros.

Y entonces, sin drama, sin fuegos artificiales, se abre un jardín inesperado:
tú me habitas incluso cuando no estás.


🔆 Y cada noche, antes de dormir…

no te abrazo por nostalgia,
te abrazo porque no puedo evitar sonreír cada vez que te pienso.


Y cuando el mundo parece dividirlo todo, hay un lugar —sin nombre, sin horario, sin frontera—
donde tu presencia es la fiesta secreta de mi día.

Allí, donde nada se explica y todo se siente,
es primavera constante.
Y tú, sin saberlo, eres el sol.


Published by Leonardo Tomás Cardillo

https://www.linkedin.com/in/leonardocardillo

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