2025.04.27 – Cosas que no siempre se ven, pero siempre están


A veces, algo queda al final de un camino.
No siempre está anunciado.
No siempre es claro.
Pero para quien sabe mirar,
hay señales escondidas.

Hay días en los que uno no planea nada.
Y sin embargo, todo se acomoda de un modo curioso.
Como si alguien, en silencio, moviera las piezas para que algo pase.

Hay quienes no solo leen.
Sino que también descubren.
Y sonríen cuando encuentran
lo que los demás pasarían por alto.

No siempre se trata de grandes gestos.
A veces es un video que aparece justo a tiempo.
Un enlace inesperado.
Un abrazo exagerado que cruza una pantalla.
Una risa que no pide permiso.

No siempre es cuestión de tiempo.
A veces, es cuestión de ojos.
Y de corazón.

Algunas palabras no llegan en forma de carta,
sino disfrazadas de metáfora.
De mensaje casual.
De un “cuídese mucho”
que guarda dentro mil cosas más.

No todos los mensajes están en la primera página.
Algunos esperan tranquilos,
al fondo,
para ser encontrados
por quien realmente quiere ver.

Dicen que las hormonas a veces toman el control.
Puede ser.
Pero también puede ser
que algunas emociones no quieran ser contenidas.
Y decidan abrazar primero
y preguntar después.

Así, sin aviso previo,
los planes cambian.
Los silencios se llenan.
Y los pequeños gestos se vuelven gigantes.

Cuando eso pasa,
el silencio también sonríe.

Para quien sabe mirar,
todo tiene sentido.
Y todo —aunque no siempre se diga—
tiene que ver.


Published by Leonardo Tomás Cardillo

https://www.linkedin.com/in/leonardocardillo

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