La mayoría de las personas, al escuchar la palabra hiperactividad, imaginan a alguien inquieto, moviéndose sin parar, incapaz de quedarse quieto. Sin embargo, la hiperactividad cognitiva, menos visible pero igual de real, ocurre dentro de la mente. Y a veces, es un torbellino imparable.
🚀 ¿Qué es la Hiperactividad Cognitiva?
Es ese pensamiento acelerado, como si mil ideas estuvieran corriendo al mismo tiempo, sin un botón de pausa. Es una mente que salta de un tema a otro, interrumpe sin querer, o se pierde en medio de tareas cotidianas porque nuevas ideas surgen sin control.
Quienes lo viven pueden experimentar:
- 🌪️ Pensamientos veloces y constantes.
- 🔄 Dificultad para mantener el enfoque en una sola cosa.
- 🚦 Cambio frecuente de temas y actividades sin haber concluido la anterior.
💭 ¿Cómo se Siente?
Imagina tener cien pestañas abiertas en un navegador, todas cargando contenido distinto al mismo tiempo. Ninguna termina de cerrarse y cada sonido o imagen nueva activa otra pestaña más. Así se siente la hiperactividad cognitiva.
Este estado mental no es por falta de interés o por desinterés hacia los demás. Muchas veces es al contrario: la persona con TDAH desea tanto poder prestar atención y estar presente, que su propia mente se convierte en su mayor desafío.
🧩 Para Quien Acompaña
Si tienes cerca a alguien con TDAH, saber esto puede ayudarte a comprender por qué a veces parece que no te escucha, que cambia de tema o se distrae sin motivo. No es falta de cariño. Es parte del funcionamiento de su mente.
👉 Conclusión: La hiperactividad cognitiva es real, silenciosa y desgastante. Entenderla es el primer paso para sanar relaciones, cultivar paciencia y aceptarse a uno mismo sin culpa.